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Pasadas las fechas navideñas, que se celebran, como en cualquier otro lugar, con bailes y verbenas, las uvas de fin año con el reloj de la Plaza de la Mora y la Cabalgata de los Reyes Magos, la primera fecha festiva que Cariñena festeja es el 29 de enero: SAN VALERO. Obispo cesaraugustano de comienzos del siglo IV es el Patrono principal de la ciudad. Pasó por ella, detenido, en su destierro a Valencia durante la persecución de Diocleciano, y, estando Cariñena en una gran sequía, el santo obispo hizo manar agua en lo que hoy conocemos como el Pozo de San Valero. Este día tiene lugar la Misa en la iglesia parroquial y, en su transcurso, la Corporación Municipal porta a hombros la reliquia del brazo de San Valero, en procesión, hasta su capilla en el interior de la iglesia parroquial, donde el párroco recita una oración especial por Cariñena y sus gentes. Acabado el oficio religioso, las autoridades, junto con la Banda de Música, acuden a la Plaza de la Mora, en la que un gigantesco roscón está posado sobre la pila de la fuente. Después de la bendición, es repartido allí mismo a todos los asistentes junto con el moscatel de la tierra. Esta costumbre la inició Marcial Serrano, siendo concejal de festejos, a comienzos de los años ochenta. Hoy no se concibe la fiesta de San Valero sin el roscón gigante de la Fuente de la Mora. Por la tarde hay vaquillas por la calle Mayor y en los casinos se celebran bailes de sociedad y sesiones especiales de café-concierto. Algunos actos culturales y competiciones deportivas tienen lugar también en torno a la fiesta del Patrono. |
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Con la primera luna llena de la primavera, la Iglesia Católica celebra la SEMANA SANTA y, en Cariñena, tiene también una raigambre importante. El domingo de Ramos, el paso de la Burrica recorre la distancia entre la iglesia del Santo Cristo de Santiago y la iglesia parroquial en la procesión de las palmas. El Marte Santo es la procesión del Encuentro: el Nazareno y la Dolorosa se encuentran en la Plaza Alta, donde tiene lugar el sermón desde el balcón de la casa de Agustín Lusilla; acabada la prédica, los dos pasos recorren toda la calle Mayor hasta la iglesia parroquial. El Miércoles Santo es la procesión del Silencio con el paso del Cristo de la Buena Muerte -foto1-; en ella se reza el Via Crucis y el avance de la procesión tiene lugar en absoluto silencio, a diferencia de las otras, que van acompañadas por las bandas de tambores y cornetas. Ya en la noche del Viernes Santo se celebra la procesión del Santo Entierro, en la que se dan cita todas las cofradías con todas las bandas de tambores, la Banda de Música y los nueve bellísimos pasos que la componen: La entrada en Jerusalén, la Oración en el huerto, la Coronación de espinas, Jesús Nazareno, el Calvario (llamado "el caballo de Longinos" -foto2-), el Santo Cristo de la Buena Muerte, el Descendimiento, la Virgen de los dolores y el Santo Sepulcro (se le llama "la Cama"). Terminada la procesión, todos los fieles besan la imagen del Cristo yacente, ya en la iglesia parroquial. Los oficios litúrgicos de esos días revisten una especial solemnidad y a todos ellos asiste la Corporación Municipal. Desde la tarde del Jueves Santo hasta los oficios del Viernes, los soldados romanos hacen guardia ante el Monumento. Una bella tradición que se da en Cariñena es la del Descendimiento, que se hace con la imagen articulada del Cristo yacente al final de los oficios del Viernes. La Resurrección se celebra en la Virgen de Lagunas en jornada de romería el lunes de pascua. PROCESIÓN en pps. |
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El lunes de Pascua tiene
lugar la Romería a la Virgen de Lagunas. Le llamamos EL DÍA DE LA VIRGEN. Muy de mañana, hay misa primera en la parroquia; a
su término, la gente se congrega a la puerta de la iglesia del Santo Cristo,
que sale en procesión hasta el estanque bajo. Una vez allí, se aligera el
paso y se recorre a pie la distancia entre Cariñena y el Santuario de la
Virgen de Lagunas ( |
La Asociación de Conductores de
la localidad organiza el segundo fin de semana del mes de julio la fiesta de SAN CRISTÓBAL. Durante viernes, sábado y domingo
tienen lugar un resumen de los mismos festejos que se dan en las Fiestas del
Santo Cristo, en particular de los de carácter taurino. Como específico de esta
fiesta de San Cristóbal, podemos citar la bendición de vehículos, tradición muy
anterior a lo que ahora se llaman "las fiestas de San Cristóbal". Centenares
de turismos, camiones, tractores, motocicletas y vehículos agrícolas -muchos de
ellos engalanados- recorren la Avenida del Ejército, colapsando el tráfico en
toda la travesía de Cariñena, en una original y colorista "procesión"
de motores, carrocerías y bocinas, durante más de una hora. Junto al Jardín de
la Glorieta, el párroco derrama con el hisopo el agua bendita sobre los
aparatos y los conductores a su paso.
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Durante el último fin de semana de agosto, el Campo de Cariñena celebra su FIESTA DE LA VENDIMIA. Su organización corre a cargo del Consejo Regulador de la Denominación de Origen y su protagonista indiscutible es el Vino Cariñena. Alpartir, Alfamén, Almonacid de la Sierra, Cosuenda, Cariñena, Longares, Muel, Mezalocha, Villanueva de Huerva, Tosos, Paniza, Encinacorba, Aguarón y Aladrén son los catorce pueblos que conforman la Denominación de Origen. Durante sábado y domingo se desarrollan actividades lúdicas de lo más variado. El Paseo Ribo Lahoz y el Campo del Toro en Cariñena acogen los stands en los que puede degustarse cualquier vino de la Denominación y los platos típicos de la comarca. Muestras de artesanía, conciertos, actuaciones, arte ecuestre, concentraciones de gigantes y cabezudos, encuentros internacionales de folklore, animación callejera y otros acontecimientos tienen lugar a lo largo de los dos días en Cariñena, donde también se celebran los actos institucionales. El acto central se da hacia el mediodía del domingo: En la Plaza de la Mora, cuya fuente mana vino durante toda la jornada, tiene lugar el pisado de la uva y la obtención del primer mosto del año, que es ofrecido al Santo Cristo de Santiago por la Reina de la Vendimia. Además del atractivo que supone la Fuente de la Mora, en los últimos años se ha incorporado el Tren del Vino, que recorre el trayecto Zaragoza-Cariñena y regreso y en el que acude un buen número de turistas a participar de la segunda jornada festiva. La comida oficial que el Consejo Regulador ofrece a autoridades y comerciales va rotando por los catorce pueblos pertenecientes a la D.O. Cariñena. |
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VÍDEOS: |
Las FIESTAS PATRONALES dedicadas al Santo Cristo de Santiago son el espacio festivo por excelencia de todos los que se dan a lo largo del año en la ciudad. Del 13 al 18 de septiembre Cariñena es una fiesta llena de actos, festejos y celebraciones especiales. El día 14 es el día central con la fiesta del Santo Cristo, cuya imagen va en procesión al atardecer del día 13 hasta la iglesia parroquial, para regresar el día 14 en una nueva procesión después de la misa mayor. Pero también están los días dedicados a la mujer, a los mayores, a los niños... y que se tienen en cuenta en el programa festivo. En Cariñena hay verdadera afición por los actos taurinos, de modo que los hay a diario en esas fechas en las mañanas, las tardes y las noches; incluso, a veces, también en la madrugada. El festejo típico por excelencia, que más identifica a Cariñena y los cariñenenses es el Toro de Ronda, cuya presencia en la calle Mayor convoca cada noche a miles de espectadores. En Cariñena se festeja el Toro de Ronda al modo tradicional: con un toro toro (no vaquilla) y con una gamella atada (no con abrazaderas y tornillos). Cada noche de las Fiestas Patronales, los engamelladores ejercen el arte del nudo y la cordada para engamellar un nuevo toro; las cuadrillas se aprestan en tirar de la soga para inmovilizar al astado, y el público vibra cuando se produce "la salida" y cada vez que el animal provoca una arrancada en la persecución de algún corredor. La plaza de toros acoge cada día espectáculos de vaquillas, lidia o charlotadas y la calle Mayor, junto con la Plaza de la Mora, es escenario diario de encierros de ganado bravo. La afición a los toros ha dado en Cariñena, en su historia reciente, toreros "consagrados" como el afamado y laureado banderillero Jesús Arruga o los saltadores de vaquillas Antonio Gimeno y Víctor Puri que han recorrido España con sus espectáculos tarurinos. Exposiciones, actos folclóricos, concursos, exhibiciones, verbenas, cabezudos, almuerzos, comidas y meriendas conforman el resto del programa festivo que se repite cada año como un rito arcano. |